Es una pregunta curiosa.
Sobre todo porque estamos en una época donde todo parece durar menos de un minuto, videos rápidos, historias que desaparecen, publicaciones que el algoritmo decide si alguien verá o no, pero aquí estoy yo, a la clasica, escribiendo un blog.
A veces hasta yo me pregunto si tiene sentido, porque siendo honestos, podría resumir muchas de estas ideas en un TikTok (que aveces pienso hacerlo) podría hacer un reel con música en tendecia de fondo, podría poner frases bonitas sobre un video de lluvia y probablemente tendría más vistas, pero no sería lo mismo.
Hay pensamientos que no caben en un minuto, hay sentimientos que necesitan respirar un poquito y detenerse antes de llegar a una conclusión, y sobre todo, hay cosas que merecen ser leídas despacio.
Empecé este blog sin una meta o estrategia, sin un calendario, sin saber si alguien lo iba a leer, simplemente un día sentí que tenía demasiadas cosas en la cabeza, y escribir siempre ha sido la forma más amable que conozco para acomodarlas.
Muchas veces ni siquiera escribo porque tenga una respuesta, escribo porque tengo preguntas, porque necesito entender por qué algo me dolió tanto, por qué algo me hizo feliz, por qué extraño personas que ya no forman parte de mi vida o simplemente por qué un día cualquiera terminé llorando en el carro escuchando una canción que llevaba años sin poner, en resumen, por que soy un humano de 34 años intentando sobrevivir.
Escribir me obliga a escucharme (esa voz interior que todos tenemos al leer en nuestra cabeza) y eso no siempre pasa en el ruido de todos los días, también escribo porque, durante mucho tiempo, pensé que algunas cosas solo me pasaban a mí, que solo yo sobrepensaba, que solo yo sentía culpa por descansar, que solo yo me comparaba con los demás, hasta que alguien escribió exactamente lo que yo necesitaba leer.
Y pensé: "Ojalá alguien también se sienta acompañado con algo que yo escriba."y definitivamente no porque tenga grandes consejos, ni porque crea tener la verdad, de hecho, la mayoría de las veces no tengo idea de lo que estoy haciendo.
Solo comparto lo que voy aprendiendo mientras intento resolver mi propia vida, quizá alguien se identifiquem quizá nadie, y cualquiera de las dos opciones está bien, también hay una razón un poquito mas egoísta, creo que este blog es una cápsula del tiempo, dentro de cinco años quiero volver aquí, leer lo que escribía, recordar las cosas que me preocupaban, reírme de algunas, llorar con otras, abrazar a la persona que fui, soy.
Porque estoy segura de que, para entonces, habrá muchas cosas que ya no dolerán igual, supongo que eso definitivamente es crecer, no sé cuánto tiempo seguiré escribiendo, no se por cuanto tiempo pueda mantener este hipe 😂
No sé si algún día este blog tendrá diez lectores o diez mil, pero tampoco creo que importe tanto, i un día, mientras tomas un café, haces una pausa para leer algo de lo que escribo y piensas, "Qué raro... yo también me siento así.", entonces ya cumplió su propósito, tal vez ese siempre fue el verdadero objetivo, no escribir para todo internet, sino escribir para que, de vez en cuando, dos personas que nunca se han visto se sientan un poquito menos solas.
Y también, muy en el fondo, porque me gusta leer, me gusta perderme en palabras que no son mías, en ideas que me sacan de mi cabeza por un rato, en textos que me hacen sentir que alguien, en algún lugar, pensó algo parecido a lo que yo nunca supe cómo decir, supongo que eso es lo que más me gusta de todo esto: escribir y leer son la misma forma de escapar.
Escapar de tanto ruido, de tanta prisa, de tanto “tienes que”, de tanto “deberías”, escapar, aunque sea por unos minutos, a un lugar donde las cosas se sienten un poco más humanas, un poco más lentas, un poco más mías.
También, simplemente, porque me gusta regresar, leer mis pensamientos como si fueran de alguien más, como si por un momento pudiera conocerme desde afuera, entenderme un poquito mejor.
Ademas, un blog no tiene algoritmo, quien llega, llega porque quiso estar, no apareció entre veinte videos mientras deslizaba el dedo, no llegó porque una inteligencia artificial decidió que era buen momento para enseñárselo, llegó porque tenía curiosidad, porque una palabra le llamó la atención, porque decidió regalarme unos minutos de su tiempo, creo que eso hace que cada lectura se sienta un poquito más especial.
Es como cuando alguien entra a una librería sin tener prisa, no busca terminar rápido, busca encontrar algo que le haga compañía, me gusta pensar que este blog pueda funcionar igual, que quien llega aquí no viene buscando respuestas perfectas, solo un lugar donde quedarse un ratito.
En una época donde todo dura quince segundos, yo decidí escribir un blog, suena casi absurdo, mientras todos intentan decir más en menos tiempo, yo me siento frente a una hoja en blanco para escribir miles de palabras sobre una idea que probablemente podría resumirse en un video.
Pero no quiero resumirla, porque hay cosas que necesitan cinco minutos de lectura, no quince segundos de atención. Quien llega, llega porque quiso estar, llega porque algo lo trajo hasta aquí, porque decidió hacer una pausa, honestamente, eso me parece muy bonito, vivimos rodeados de contenido que compite por nuestra atención.
Ultimamente, todo quiere ser más rápido, más corto, más viral, yo solo quiero escribir, quiero contar historias sin preocuparme por cuánto tarda alguien en terminar el primer párrafo, quiero escribir cosas que quizá hoy no necesites, pero que algún día encuentres buscando exactamente eso que no sabías cómo poner en palabras.
Porque, al final, eso fue lo que hicieron otros escritores por mí.
-Jessie
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